En una carta abierta dirigida a Andrés Allamand, el periodista y defensor de los derechos humanos propone situar los derechos de la infancia entre las prioridades políticas y económicas de Iberoamérica.
Madrid, 30 de noviembre de 2026.
El periodista y defensor de los derechos humanos Fernando Morales-de la Cruz ha dirigido una carta abierta a Andrés Allamand, secretario general iberoamericano, en la que reclama el lanzamiento de una iniciativa regional ambiciosa para erradicar el trabajo infantil, garantizar el derecho a la educación de todas las niñas y todos los niños y combatir el hambre y la desnutrición infantil.
La propuesta plantea que los gobiernos iberoamericanos asuman compromisos concretos, verificables y financiados, con objetivos nacionales, calendarios de ejecución y mecanismos públicos de rendición de cuentas.
Morales-de la Cruz advierte de que millones de niños de la región siguen trabajando en lugar de asistir a la escuela y desarrollar plenamente sus capacidades. En su carta menciona, entre otras cifras, más de medio millón de niños trabajadores en Chile, cerca de un millón en Guatemala, más de un millón en Honduras y 3,5 millones de niños de entre 5 y 17 años en situación de trabajo infantil en México. También señala la grave situación de Colombia, donde más de 1,5 millones de niños de entre 5 y 16 años están fuera del sistema educativo.
El autor reconoce que las cifras proceden de distintas fuentes y metodologías y que no siempre son directamente comparables, pero subraya que las limitaciones estadísticas no pueden convertirse en una excusa para la inacción.
Educación, alimentación y protección de la infancia
La carta propone una gran cruzada iberoamericana por la educación, destinada a identificar a todos los niños que permanecen fuera del sistema educativo y garantizar su acceso, permanencia y culminación de los estudios.
Asimismo, reclama que los gobiernos implementen programas que aseguren tres comidas nutritivas al día para todas las niñas y todos los niños. La alimentación escolar universal y el apoyo nutricional a las familias más vulnerables deberían convertirse en prioridades de las políticas públicas.
«Ningún niño debería tener que elegir entre trabajar, estudiar o comer», sostiene Morales-de la Cruz, quien considera que la erradicación del trabajo infantil, la educación y la seguridad alimentaria deben abordarse como partes inseparables de una misma estrategia de desarrollo humano y bienestar.
Responsabilidad de las multinacionales y de los inversores
La iniciativa también pone el foco en la responsabilidad de las grandes empresas y de quienes se benefician económicamente de sus cadenas de suministro.
La carta denuncia las profundas desigualdades que persisten en sectores como el café y el cacao, donde numerosos pequeños productores reciben una proporción mínima del precio final que pagan los consumidores. Cuestiona asimismo el uso de la denominación «Comercio Justo» cuando las condiciones económicas de los productores no permiten garantizar una vida digna a sus familias.
Morales-de la Cruz reclama mayor transparencia sobre los precios y las condiciones comerciales, trazabilidad efectiva de las cadenas de suministro, diligencia debida en materia de derechos humanos y reparación de las vulneraciones detectadas.
La propuesta extiende esta exigencia a sectores como la agricultura, la pesca, la minería, la industria textil, el calzado, la fabricación de juguetes y el reciclaje, incluidos los vinculados a la economía verde.
También subraya que los inversores deben asumir una responsabilidad proporcional a su influencia sobre las empresas en las que participan.
Una responsabilidad compartida por toda Iberoamérica
La iniciativa propuesta a la Secretaría General Iberoamericana contempla seis líneas de actuación:
- Objetivos nacionales verificables para erradicar el trabajo infantil.
- Una estrategia regional para garantizar la educación de todas las niñas y todos los niños.
- Programas universales de alimentación escolar y seguridad nutricional.
- Responsabilidad empresarial y financiera en las cadenas de suministro.
- Cooperación entre países para compartir información y proteger especialmente a los niños migrantes.
- Financiación suficiente, seguimiento y rendición de cuentas.
Morales-de la Cruz considera que los gobiernos, las empresas, los inversores, los sindicatos, las organizaciones internacionales, la sociedad civil y los medios de prensa deben participar en este esfuerzo.
«No habrá desarrollo humano auténtico, bienestar compartido ni prosperidad sostenible mientras decenas de millones de niños sigan sometidos al trabajo infantil, privados de su derecho a la educación o sin acceso a una alimentación adecuada», afirma.
La carta concluye con un llamamiento a Andrés Allamand para que impulse una iniciativa iberoamericana que transforme estos derechos fundamentales en compromisos políticos concretos y resultados medibles.
Sobre Fernando Morales-de la Cruz
Fernando Morales-de la Cruz es un periodista y defensor de los derechos humanos guatemalteco, fundador y editor jefe de Lewis Hine Organization y fundador de Cartoons For Change. Su trabajo se centra en la eliminación del trabajo infantil en las cadenas de suministro de las grandes empresas y en la defensa del derecho de todas las niñas y todos los niños a recibir una educación.
Contacto de prensa
